(De antemano pido disculpas por las libertades que me tomaré en esto)
Hace un tiempo que no escribía, ya que nada había sucedido en mi vida (o muy bueno o muy malo) y que me llevara a expresarme a través de este medio.
En primer lugar, estoy agradecido de la vida... esa vida que me ha enseñado mucho, ya sea por medio de buenos momentos y luego de grandes caídas, tropiezos o golpes.
En segundo lugar, estoy agradecido porque existen situaciones de las que jamás creí que podría llegar a vivir. Ésta, es una de aquellas. Hace un tiempo atrás, mi interior fue destruido. Todo lo que creía que tenía, ya no estaba. Tuve que poco a poco construirme nuevamente, hasta que por fin lo conseguí. Me sentía fuerte, renovado, volví a sonreir (aunque me costaba en un comienzo), volví a enfocarme en mis metas y a disfrutar de las personas que recíprocamente disfrutaban conmigo. He aprendido a dar y más recientemente, a recibir. Esto último es, quizás, lo más nuevo para mi.
Recibí, en una parte de mi camino de la vida, a alguien que llegó sin previo aviso, sin una llamada telefónica ni carta... llegó al azar (sé que suena extraño, pero así fue). En un principio, creía que no sería más que alguien a quién jamás conocería en persona, ya que desde donde te conocí se sabe que se usa (mayoritariamente) para acordar "citas" con un mismo fin (one-night date, o cita de una sola noche). Sin embargo, personalmente, siempre quise que si llegáse el día en conocer a alguien en persona por este medio (Tinder) me gustaría marcar la diferencia, aunque fuera solo yo el que pensara diferente del resto del común de hombres. Y con el paso del tiempo, de las conversaciones, de los momentos de mucha risa y de penas, creo que quizás logré ser diferente (espero haberlo logrado jajajaja).
Escribo todo esto, para decirte que has sido demasiado importante para mi. Quizás hasta suene extraño que lo diga, ya que recién nos estamos conociendo (como siempre me lo decías), pero realmente tal como he sido contigo, siempre he sido así... si hay algo de mí que te lleves es esto: tal cual he sido.
En estos momentos son demasiados sentimientos encontrados los que tengo: algunos sentimientos de alegría, pero también pena porque te regresas a Colombia (lo sé, tienes un motivo especial para regresar, pero si por mi fuera y si estuviera en mis manos, no dejaría que regreses... pero no todo se puede en esta vida). Me encantaría tener super poderes y evitar con mi fuerza física o mental que ese avión despegue. Pero hay un proceso en tu vida que debes vivir y dentro de mí deseo que puedas salir adelante y superar todas las barreras que existan.
Por otra parte, debo ser objetivo y reconocer que quizás no volvamos a vernos hasta no se... años? Eso ni tu ni yo lo sabemos. En caso que vuelvas, acá hay unos abrazos esperándote y que sin palabra alguna te dirán: "Que alegría que volviste, te estaba esperando, te extrañé". Y sé que si yo llego a ir a Colombia, podremos reencontrarnos y mostrarme tu vida, realidad, mundo, cultura, gente... todo lo que sea posible mostrar. A pesar de eso, nadie sabe lo que nos depara el mañana y solamente es el presente el que vivimos, porque el pasado ya fue y el futuro siempre será incierto, por más resuelto que este parezca.
Bueno, creo que me extendí demasiado, casi que escribo una saga tan larga como la de Harry Potter jajaja. Pero me quedo con una sensación de felicidad, que mi camino se haya cruzado con el tuyo. Caminos que se deben separar, y que espero con ansias que se vuelvan a juntar. Solo te diré una cosa: Gracias por llegar a mi vida, llegaste desde muy lejos y realmente estoy muy feliz de conocerte (no digo haberte conocido, porque no quiero que suene a despedida, porque yo no lo veo así).
Que nuestros caminos se crucen de nuevo, es mi más sincero deseo, y que nuestras circunstancias en un reencuentro, sean - ahora sí - más favorables para ambos.
De Chile para Colombia,
Víctor.
5 de noviembre, 2017
01:17 A.M.