Camino y más caminos

Camino y más caminos

test

Breaking

sábado, 4 de noviembre de 2017

El cruce

noviembre 04, 2017 0
El cruce
(De antemano pido disculpas por las libertades que me tomaré en esto)

Hace un tiempo que no escribía, ya que nada había sucedido en mi vida (o muy bueno o muy malo) y que me llevara a expresarme a través de este medio.

En primer lugar, estoy agradecido de la vida... esa vida que me ha enseñado mucho, ya sea por medio de buenos momentos y luego de grandes caídas, tropiezos o golpes.

En segundo lugar, estoy agradecido porque existen situaciones de las que jamás creí que podría llegar a vivir. Ésta, es una de aquellas. Hace un tiempo atrás, mi interior fue destruido. Todo lo que creía que tenía, ya no estaba. Tuve que poco a poco construirme nuevamente, hasta que por fin lo conseguí. Me sentía fuerte, renovado, volví a sonreir (aunque me costaba en un comienzo), volví a enfocarme en mis metas y a disfrutar de las personas que recíprocamente disfrutaban conmigo. He aprendido a dar y más recientemente, a recibir. Esto último es, quizás, lo más nuevo para mi. 

Recibí, en una parte de mi camino de la vida, a alguien que llegó sin previo aviso, sin una llamada telefónica ni carta... llegó al azar (sé que suena extraño, pero así fue). En un principio, creía que no sería más que alguien a quién jamás conocería en persona, ya que desde donde te conocí se sabe que se usa (mayoritariamente) para acordar "citas" con un mismo fin (one-night date, o cita de una sola noche). Sin embargo, personalmente, siempre quise que si llegáse el día en conocer a alguien en persona por este medio (Tinder) me gustaría marcar la diferencia, aunque fuera solo yo el que pensara diferente del resto del común de hombres. Y con el paso del tiempo, de las conversaciones, de los momentos de mucha risa y de penas, creo que quizás logré ser diferente (espero haberlo logrado jajajaja).

Escribo todo esto, para decirte que has sido demasiado importante para mi. Quizás hasta suene extraño que lo diga, ya que recién nos estamos conociendo (como siempre me lo decías), pero realmente tal como he sido contigo, siempre he sido así... si hay algo de mí que te lleves es esto: tal cual he sido.

En estos momentos son demasiados sentimientos encontrados los que tengo: algunos sentimientos de alegría, pero también pena porque te regresas a Colombia (lo sé, tienes un motivo especial para regresar, pero si por mi fuera y si estuviera en mis manos, no dejaría que regreses... pero no todo se puede en esta vida). Me encantaría tener super poderes y evitar con mi fuerza física o mental que ese avión despegue. Pero hay un proceso en tu vida que debes vivir y dentro de mí deseo que puedas salir adelante y superar todas las barreras que existan.

Por otra parte, debo ser objetivo y reconocer que quizás no volvamos a vernos hasta no se... años? Eso ni tu ni yo lo sabemos. En caso que vuelvas, acá hay unos abrazos esperándote y que sin palabra alguna te dirán: "Que alegría que volviste, te estaba esperando, te extrañé". Y sé que si yo llego a ir a Colombia, podremos reencontrarnos y mostrarme tu vida, realidad, mundo, cultura, gente... todo lo que sea posible mostrar. A pesar de eso, nadie sabe lo que nos depara el mañana y solamente es el presente el que vivimos, porque el pasado ya fue y el futuro siempre será incierto, por más resuelto que este parezca. 

Bueno, creo que me extendí demasiado, casi que escribo una saga tan larga como la de Harry Potter jajaja. Pero me quedo con una sensación de felicidad, que mi camino se haya cruzado con el tuyo. Caminos que se deben separar, y que espero con ansias que se vuelvan a juntar. Solo te diré una cosa: Gracias por llegar a mi vida, llegaste desde muy lejos y realmente estoy muy feliz de conocerte (no digo haberte conocido, porque no quiero que suene a despedida, porque yo no lo veo así). 

Que nuestros caminos se crucen de nuevo, es mi más sincero deseo, y que nuestras circunstancias en un reencuentro, sean - ahora sí - más favorables para ambos.

De Chile para Colombia,

Víctor.
5 de noviembre, 2017
01:17 A.M.

miércoles, 26 de julio de 2017

Tu mirada.

julio 26, 2017 0
Tu mirada.
Te sonrojaría el solo hecho de saber que es tu foto la que observo,
Miro cada detalle,
Me quedo atrapado, como si el tiempo me congelara solo a mí,
Es aquella mirada, la tuya, que ha hecho perderme sin vuelta atrás,
Coqueta, desafiante, tierna, dulce, cándida... atrevida.
Son esos ojos, que asechan a su presa, intimidante, carnivora, indecente.
Te miro y desvío mi mirada, no por miedo, sino por atracción.
No quiero que sepas que me atraes, que lo haces con o sin intención, todo al mismo tiempo.
Me entregas un mensaje brutal, algo que no logro reproducir con mi lengua materna,
Va más allá, perfora, penetra, destruye todo a su paso, pero también construye, edifica.
Si solo supieras que esa mirada me mata, no sería bueno. Mátame, porque la muerte es solo una transformación más.
Mírame, no te detengas. Háblame con el idioma de tus ojos, esos ojos de un color no mundano.
Solo sigue así, continúa... Enrédame en esa mirada que me atrapó y de la cual intento salir, pero no quiero.
Degenera todo lo que ves, sé irreverente, avanza, no me quites esa mirada, el elixir que necesito.
Ya no sé lo que digo, porque tu mirada me hace esto: vivir en un hermoso y atrevido sueño.

domingo, 16 de julio de 2017

Cada noche. Cada mañana.

julio 16, 2017 0
Cada noche. Cada mañana.
Cada noche me invades
Cada noche, te adentras nuevamente, sin previo aviso
Cada noche, arrasas con todo lo que creía tener ordenado
Cada noche, es otra aventura sin sentido
Cada noche, abres la ventana dejando que la fría brisa me abrace
Cada noche, tus cabellos me generan cosquillas en la mejilla
Cada noche, te sueño distante
Cada noche, siento remordimientos
Cada noche, reconozco el miedo a algo que quizás no quiero saber
Cada noche, veo un abismo. Tu allá, yo acá
Cada noche, visualizo el color de tu cabello a lo lejos.
Cada noche, recuerdo el momento cúlmine (turning point) y me da rabia. Mas no puedo volver el tiempo atrás.

Cada mañana, el vacío es evidente
Cada mañana, esperanzado me despierto pensándote
Cada mañana, el celular es revisado por mi persona para saber algo de ti
Cada mañana, me veo intentando escribir un mensaje que jamás te mandaré
Cada mañana, me arrepiento de no mandarte un mensaje
Cada mañana, me doy cuenta que no me llega nada
Cada mañana, me recrimino por no saber qué más hacer desde mi posición en el limbo
Cada mañana, me pregunto si estás bien y si acaso lo estarás
Cada mañana, me preocupo más
Cada mañana, reconozco el miedo a algo que quizás no quiero saber
Cada mañana, recuerdo el momento cúlmine (turning point) y me da rabia. Mas no puedo volver el tiempo atrás.

Cada noche, cada mañana, a la hora que sea, estás presente. Mi mente no para de funcionar, mi corazón tampoco.

La pausa

julio 16, 2017 0
La pausa
Reflexiones en un domingo inusual:

La RAE define a la pausa como una breve interrupción del movimiento, acción o ejercicio. En este sentido, así ha sido... una interrupción en el ejercicio.

Ahora, teniendo en cuenta lo anterior quisiera aventurarme a definir la pausa bajo un contexto diferente: el amor.

Para ello el contexto que definiré es el siguiente: cuando dos personas sienten cosas el uno por el otro (esas famosas mariposas o avispas, depende de cómo lo vean), las miradas cambian, parece que el sol es más cálido aun, las sonrisas sin sentido abundan, los deseos de sentir el aroma del otro se vuelve lo único puro entre tanto smog urbano, aquellas caricias que dicen más que cualquier otra palabra existente en nuestro vocabulario, la complicidad no criminal que nadie más entendería, lo explícito de los miedos individuales y los acuerdos planificados para afrontarlos, disfrutar del tiempo que estás con esa persona (aunque sea 5 minutos), regalar lo más mínimo con todo el cariño posible. Sí, esas cosas construyen más de lo que se cree. Ese, es el contexto.

La pausa, según lo anterior, no es más que otra forma de avanzar. Sé que suena extraño, pero piénsalo un poco: el crecimiento de dos individuos que se quieren (aman, encantan) mutuamente tarde o temprano deberán pasar por algo así. Sea en el principio, intermedio o final del acto teatral, es inevitable que suceda. Ahora, para avanzar hay que tomar ciertas decisiones, ¿acaso no es así? Dichas decisiones implican siempre (jamás será de otra manera) un efecto positivo y negativo (esa maldita dualidad que todas las cosas tienen). Lo positivo, crecer como persona para aumentar considerablemente el extrañar a alguien cuando requieres tu espacio; o sea, sabrás realmente si eso que definí en el contexto es correcto o no. Lo negativo, pasar por esta situación para aceptar qué son esas cosas que hay que cambiar, dejar de lado o volverlas a aceptar; en consecuencia, es más que probable que uno de ambas personas que se quieren se enfríe... o quizás ambos. Pero créeme que es más que necesario que ocurra, así es como crecemos, así es como nuestra humanidad, personalidad, carácter y forma de ver las cosas se va formando, moldeando... puliendo.

No importa cuán larga la pausa sea:
- lo importante es no olvidar lo que se sintió.
- si se olvida lo sentido, deja que la otra persona te lo recuerde.
- respira profundo y retoma aquello que no se ha terminado.
- nunca dejes lo importante para el último, cerrar ciclos es avanzar (por más que duela hacerlo)
- tómate el tiempo necesario, no permitas que nadie (ni siquiera la persona que más te quiera/ama) te lo impida.
- recuerda: cerrar aquello que te hizo daño es lo mejor, porque si aparece de nuevo ese daño en tu vida, es igual que permitir que vuelva un lobo vestido de oveja a tu rebaño a propósito.
- no permitas que vuelva el daño a atacar tu vida, jamás.

Lo anterior, no es una fórmula ni consejos para ser feliz y crecer, porque a cada uno le toca diferentes pausas. Así que quédate con lo medular de esto. Ya que así como una persona está predispuesta a estar triste, también puede estarlo para ser feliz... siendo esto segundo, lo más difícil, con un camino más largo y complejo.

martes, 11 de julio de 2017

Viaje: Avanzar; Pausa; Continuar.

julio 11, 2017 0
Viaje: Avanzar; Pausa; Continuar.
Leer esto jueves 13 de Julio 2017:

Existen situaciones que una sola persona debe manejar. A veces, eso implica traer de vuelta a nuestro "yo" que no estamos a gusto, pero que es el único que nos puede ayudar en esta tarea. Eso, la gente en general no lo entiende. En otras oportunidades, actuamos de acuerdo a cuan contra la pared estemos y las mismas dos opciones tenemos siempre: escapar por un lado o hacer la fuerza necesaria para no ser aplastados contra la pared. Sea lo que sea, implica escoger, lo que conlleva las responsabilidades de cada opción. ¿Qué sentido tiene esto con el título? Lo diré. Cada vez que estamos en situaciones complejas es como viajar a un lugar que no sabemos cuando llegaremos; a ese destino incierto, sin saber si llegaremos de día, de noche o de madrugada. A veces, tomamos los rumbos que considerábamos fácil y resulta todo lo contrario... y los rumbos difíciles ya lo son de por sí. 

En estos momentos, estoy emprendiendo un viaje y analizo cuan preparado estoy: reviso si llevo todo lo necesario, comida, agua, pilas en caso que las necesite, linterna, ropa abrigada para esta época del año, fotos. Dicho viaje tiene un destino, ¿cierto?. Pues claro que sí, son las estadías previas a llegar a ese destino es lo variado. Pasa bien a menudo que lo interesante de cada viaje pasa no solo cuando llegas, sino todo lo vivido antes. En estos instantes, es así. Estoy en una posada, esperando a continuar con el viaje que decidí comenzar hace ya casi un mes. No ha sido para nada fácil llegar a la primera posada en la cual me encuentro ahora. Quisiera seguir avanzando, pero aun no es el momento. Reconozco que ya quiero seguir, pero el clima no es el favorable aun... porque el clima no lo puedo manejar yo, me encantaría, pero no puedo. He pensado mucho, qué hacer, donde estoy realmente haciendo esa "pausa" en el camino... y a veces miro hacia atrás para saber cómo llegué allí... y no lo sé. Mi humanidad decidió por mi, me ha hecho descubrir un nuevo yo que jamás supe que existía. Ese nuevo yo que es muy alegre, cariñoso, feliz, con energía desbordante, deseoso de vivir. 

En este viaje, me encontré con alguien. Ese alguien, ha potenciado todo lo anterior. Me ha hecho pensar que no me conocía como creía. Pero ahora ha emprendido el viaje antes que yo... se adelantó solo un poco. Esa mañana, cuando me dí cuenta que se fue de viaje, me escribió una nota que decía "no te preocupes, me adelantaré, veré qué hay más adelante". Luego de leer eso, nostalgia es la primera persona en visitarme. Me abrazó y me dijo "tranquilo, debes esperar, mientras te haré recordar su presencia". A continuación, me visitó esperanza. Me levantó el semblante y me dijo "vamos, todo saldrá bien, no estés así". Luego, la siguiente visitante fue la duda. Reconozco que la odié, porque me visitó y me dijo "jamás volverá, y si lo hace, pasará de largo"... así que a la duda la alejé. Finalmente, me visitó tranquilidad y me dijo "arriba ese ánimo, estas en este lugar donde no cualquiera ha estado, quédate tranquilo, que todo al final se aclarará y sabrás donde fue ese alguien". Al escuchar eso, de mis ojos incrédulos, las lágrimas brotaron, porque tranquilidad me dijo lo que quería escuchar.

No miento, siento miedo, pero por otra parte la fortaleza que tengo es que ese alguien llegará al destino que busca y regresará, para contarme cómo era ese lugar, hacerme reír con sus anécdotas, abrazar, traer consigo ese calor que extraño, venir recargada de nuevas ideas, darme a conocer nueva música que antes jamás habían llegado a mis oídos, mirar a los ojos cuando más cuesta, sentir eso en la barriga que es tan claro... todo eso y más es la fortaleza que tengo. Solo decir de mi parte, perdón... porque quisiera poder acompañarla a ese viaje, pero ese alguien solo sabe donde irá y lo que hará. Sé que es bien conformista asumir esa postura, pero no puedo impedirle que el "continuar" sea lo que necesita. Mientras tanto, estaré sentado frente a la chimenea de esta posada en la que estoy ahora. Quizás viaje, no lo se. Lo único que tengo claro es que volveré a esta posada todos los días para saber si ya ese alguien a vuelto, y cuando eso ocurra, el resto será tal cual como nostalgia y tranquilidad me lo dijeron.